comer sin hambre…

¿Por qué como si no tengo hambre?

¿Recuerdas la (ahora vacía) bolsa de papas? ¿Qué me dices del plato de mondongo que comiste? Seamos sinceros: algunas veces, nos sentimos culpables por lo que comemos cuando realmente no tenemos hambre. Desde que la sed es confundida con hambre, siempre masticamos por la razón equivocada.

Los Juegos del Hambre –Plan de Acción.

Comer cuando realmente no se tiene hambre no es sólo comerse una bolsa de papas. De hecho, esas calorías extra que dañan seriamente nuestra salud y  nos podrían llevar a la obesidad.  No importa si estamos siendo engañados por una falsa sensación de hambre o simplemente nos sentimos con ansias de comer una bolsa de chocolates, aquí están unos consejos simples para saber si es hambre de verdad:

-        Tomar agua primero. La gran prueba es tomar un vaso con agua y esperar unos 15 minutos antes de meter mano en el refrigerador. Si el apetito continúa, come!

-        Una manzana al día… Si no tienes tanta hambre como para comerte una manzana, probablemente no es la hora de comer.

-        No duermes lo suficiente. La falta de sueño incrementa el apetito, el hambre y la ingesta de comida. Apégate a esas 7 u 8 horas de sueño para evitar comer en exceso.

-        Estrés. El estrés no lleva a comprar ese paquete de galletas y devorarlo, cuando realmente no tenemos hambre; mira hacia otro lado y piensa en otra cosa para evitar usar la comida como un tranquilizante.

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